Pre-ocúpate en trabajar mas “PARA” la empresa y menos “POR” la empresa

 

Pre-ocúpate en trabajar mas “PARA” la empresa y menos “POR” la empresa

 

Como complemento a un artículo anterior, quiero insistir en que los jefes, líderes, gerentes o quienes tengan bajo su dirección y responsabilidad una empresa o un área en la que participen personas, deben estar mas pre-ocupados en trabajar “PARA” la empresa que estar ejerciendo una microgerencia o gerencia centralizada que ningún bien le hace en el largo plazo porque pone en riesgo la permanencia y estabilidad de la empresa; que es la principal responsabilidad de los gerentes.

Mis empleados tienen su trabajo, creo que conocen y entienden sus tareas y tienen las habilidades; entonces, ¿por qué todo tiene que pasar por mí?; no soy capaz de hacerlo todo y bien.

Y es que no encuentro a gente cualificada para descargarme de trabajo y poder delegar, no puedo atender a todo.



Recuerda, que la solución incluye los siguientes aspectos:

ü Cambiar tu mentalidad.       

ü Delegar.

ü Mejorar tu área u organización.    

ü Seleccionar asertivamente.

ü Formar y acompañar.

ü Darles autonomía.

ü Controlar.






   

"TRABAJAR MENOS y DIRIGIR MÁS".


Y para eso tienes que empezar a Delegar y entonces te encontrarás con que, si tienes tiempo para Dirigir, es decir, estas dejando de Planear, Organizar, Dirigir y Controlar.

Para que mejore tu negocio, y además tu calidad de vida, es imprescindible que dejes de ser hombre o mujer orquesta y que aprendas a delegar y ¡delegues!

Y es que, delegar es una forma efectiva para hacer crecer tu negocio, pero eso sí:

ü Debes saber qué delegas.

·        “La responsabilidad por los resultados NO se delega”

·        Se delegan tareas, funciones y resultados intermedios.

 

ü Para delegar, debes crear las condiciones óptimas para las partes.

·        Perfiles bien definidos en labores y competencias.

·        Salario justo.

·        Clima organizacional excelente.

·        Liderazgo.

 

ü Comunicar asertivamente.

·        Transmitir bien lo que delegas.

·        Ser claro en lo que esperas recibir.

 

ü Controlar lo que delegas.

·        No basta con medir KPIs.

·        Identifica oportunidades de mejora para la empresa y tu gente.

·        Acompaña y capacita.






¿Y qué delegar? Pues aquellas tareas en que no eres bueno, no te gustan, tienes quién las hace mejor, son rutinarias, son de menor impacto; y que, como gerente, no tendrías que hacerlas tú.

Pero Delegar cuesta, por eso, lo mejor es hacer un Plan y delegar poco a poco y de forma correcta.

El ritmo diario no te permite parar a pensar, planificar, analizar, reestructurar, tienes que quedarte a trabajar hasta tarde, fin de semana incluido. No paras a afilar tu hacha. (Fábula del leñador)

Uno de los enemigos de tu éxito como empresario y/o gerente es, postergar decisiones o acciones que debes tomar; posiblemente porque estas sobrecargado y agobiado de trabajo.

Estás ad portas de una crisis, si ya no es que estas en ella, y recuerda que detrás de una crisis empresarial, se vienen otras financieras, personales, de salud y más.

Sabes que tienes que delegar cierta tarea, pero no tienes tiempo para dedicarte a ello y lo aplazas; tienes que contestar ese email, pero "lo pensaré un poco más"; tienes que redactar una oferta pero "no me da el tiempo"; has de hablar con aquel empleado pero "lo haré mañana"…

       

                

        
    

 

 

 

Y es que sabes que lo tienes que hacer, pero lo dejas para después… Piensa en las consecuencias de dejarlo “para después”

Procrastinar nunca es conveniente y es dañino.

Si vas acumulando muchas tareas sin realizar, al final "te cansan", aunque no hayas trabajado nada en ellas.

Con el paso del tiempo vas adquiriendo más responsabilidades, posiblemente porque no confías en tu gente o en lo que tú mismo has hecho; y son tantas tareas que no sabes ni cómo hacerlas bien y lo que haces, los entregables van perdiendo calidad a costa de incrementar tus tareas.

En promedio, el gasto destinado a salarios puede representar entre un 40% y 60% de los gastos de tu empresa, especialmente si tu negocio es de transformación.

La pregunta es: “¿Estás aprovechando al máximo ese gasto?”.

Un empleado promedio, trabaja y utiliza tan sólo entre el 50% - 60% de su potencial y capacidad, por lo que existen significativos gastos ocultos o centavos regados que no se deben perder y que tú tienes que recoger porque son el resultado de ineficiencias.

Esto significa que, en tu caso, si tu empresa es promedio, la mitad de la capacidad de tus empleados ¡no la estás aprovechando!

Esto supone que una de tus responsabilidades como gerente es hacer crecer a tus empleados y que utilicen cada vez más su capacidad potencial para disminuir esos gastos ocultos.

Los vehículos, maquinaria, ordenadores y otros equipos se deprecian y, finalmente, se vuelven obsoletos y pierden su valor.

Por el contrario, tu gente puede aumentar su valor, dependiendo de cómo la organices, gestiones y motives.


Víctor Hugo López Arias

CEO-Founder A.E.I. Group SAS.

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